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La talla de la Virgen del Buen Fin se debe
al escultor gaditano Miguel Láinez Capote, datando de 1950. Es una talla de candelero
policromada al óleo. Fue restaurada por Juan Miñarro en 1997.
Paso de Palio:
El palio es de terciopelo gránate, con bordados de aplicaciones en oro realizados en el
Colegio del Salvador de Jerez de la Frontera, 1961.
Los respiraderos y varales son de los talleres
sevillanos de Jesús Domínguez, 1961.
La candelería
es sencilla, de estilo neoclásico constando de noventa piezas. Los candelabros de cola
constan de nueve brazos cada uno, y el juego de ánforas en alpaca plateada es obra del
taller Marmolejo de Sevilla, año 1970.
En 1998 estrenó Peana para la Virgen del Buen Fin, realizada en
alpaca repujada y plateada por Fernando Marmolejo en 1942 para la Hermandad sevillana de
la Carretería, a la cual ha sido adquirida, siendo restaurada por el taller de
orfebrería de don Luis Lerdo de Tejada de Sevilla. |